Ocultaciones ORIGIN
Ocultations ORIGIN
1998 · 2003
No siempre es tan importante el objeto artístico como todo aquello que se mantiene oculto en la narración directa o indirecta de la trama que propone. La intención, el mensaje, la poesía, el concepto, la perturbación de la propuesta…
Y es por ello que, en ocasiones, es preferible tapar partes de la obra o la obra misma, para poder expresar lo que queda oculto tras el color, los volúmenes o el dibujo.
Los antecedentes de este proceso de trabajo se remontan al año 1976, en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, cuando el entonces estudiante Alfons Sard, compañero de promoción, llevó a cabo en la clase de Pintura una obra objetual titulada “La familia de Carlos IV” que, una vez finalizada, encerró para siempre dentro de una caja de madera hermética e impenetrable. Aquel hecho, en su momento no explicado con claridad por el joven artista, me dejó perplejo, asombrado. Tanto que, desde aquel momento, la intención de ocultar pasó a ser con los años una constante en mi trabajo.