{"id":390,"date":"2022-11-20T22:00:00","date_gmt":"2022-11-20T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/?post_type=obra&#038;p=390"},"modified":"2025-05-05T09:26:41","modified_gmt":"2025-05-05T08:26:41","slug":"como-caidos-del-cielo","status":"publish","type":"obra","link":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/obra\/como-caidos-del-cielo\/","title":{"rendered":"Como ca\u00eddo del Cielo"},"content":{"rendered":"\nAntoni Soc\u00edas, 1987 \u2013 \u00bf2028?\n\n\n\n<p class=\"lead\">Proceso l\u00edrico transfronterizo, cuya cronolog\u00eda nos transporta inicialmente a una bodega de cimentaci\u00f3n musulmana en estado ruinoso y a una caverna contigua, tapiada muy probablemente con alg\u00fan prop\u00f3sito no evidenciado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que las singulares condiciones del s\u00f3tano presagiaban desde el primer instante la posibilidad de un emparedamiento arqueol\u00f3gico. A partir de ah\u00ed, la conciencia dict\u00f3 que \u00fanicamente acceder\u00edamos al otro lado invirtiendo una medida de instinto, otra de vinculaci\u00f3n pasional y dos de clarividencia end\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Abierto a golpe de pico un boquete en el muro de la sospecha, de inmediato se perfila en \u00e9l la frontera entre el mundo real y una et\u00e9rea somnolencia. Acaba de desintegrarse la membrana psicol\u00f3gica que conformaba el l\u00edmite hacia lo desconocido, mientras nos estamos enfrentando ya a un plano puramente virtual, repleto de sensaciones asombrosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Del primer estadio intuitivo hemos pasado directamente a la b\u00fasqueda de respuestas. Damos por inaugurada, pues, la segunda fase, donde los sue\u00f1os ejercer\u00e1n de puente entre la incertidumbre y la voluntad de ser. A partir de este instante, un interventor en estado de inducci\u00f3n actuar\u00e1 tanto de actor como de mediador.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la marcha abocetamos un sencillo plan de ejecuci\u00f3n, que tendr\u00e1 como primer objetivo inventariar los distintos elementos de un potencial descubrimiento. En lo m\u00e1s hondo de la cripta nuestras suposiciones se confirman frente el hallazgo de un conjunto veros\u00edmil de pinturas y dibujos, colocados por tama\u00f1os de mayor a menor y separados del suelo y de las paredes, contraviniendo las leyes de la gravedad, como medida de protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al dar la vuelta a las primeras obras para observarlas de cerca, sus im\u00e1genes se nos antojan extremadamente imprecisas. Lo atribuimos en principio al estado de penumbra en la estancia. Trasladadas a la antesala, apreciamos con un poco m\u00e1s de luz que, tanto los sujetos como las escenas que acontecen en ellas, mantienen esa imprecisi\u00f3n inicial. Sin embargo, un extra\u00f1o fen\u00f3meno, quiz\u00e1 un milagro, parece convertir esa levedad en contundencia y singularidad. En este contexto, el interventor decide sin reparo utilizar \u00fanicamente el espejismo como fuerza motriz y m\u00e9todo revelador.<\/p>\n\n\n\n<p>Legitimemos el hecho de que nos encontramos en mitad de una actividad ins\u00f3lita, en la que un durmiente es consciente de que est\u00e1 so\u00f1ando y de que puede manipular a voluntad cualquier proposici\u00f3n. En lo sucesivo, el agente activo va a tener un protagonismo crucial dentro del dispositivo de lectura y transferencia de datos y sensaciones. A modo de interfaz, ir\u00e1 transformando las se\u00f1ales generadas en su cerebro, a partir de esas im\u00e1genes, en manifestaciones comprensibles para un entorno convencional. Evidentemente nos hallamos ante una quimera, producto de la indagaci\u00f3n nocturna continuada, que s\u00ed alcanzar\u00e1 en este caso los objetivos anhelados, m\u00e1s all\u00e1 de la propia determinaci\u00f3n metaling\u00fc\u00edstica de la irrealidad en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia concluyente de este g\u00e9nesis psicol\u00f3gico es esa colecci\u00f3n moment\u00e1neamente intangible de obras de arte a la que hac\u00edamos referencia, atribuidas con posterioridad por un grupo de expertos a un hasta hoy desconocido autor, bautizado por consenso y en tercera convocatoria como el <em><strong>Maestro de la Fragilidad del Mundo<\/strong><\/em><em>.<\/em> Apelativo que favorecer\u00e1 sin duda su justa contextualizaci\u00f3n. El conjunto afronta temas directamente ligados a la contingencia de la vida: el delicado equilibrio de los sistemas naturales y artificiales, la cong\u00e9nita inseguridad del ser humano frente a un mundo cada vez m\u00e1s \u00e1spero y alejado de una realidad evolutiva consecuente, la propia figura del artista en mitad de esta compleja disyuntiva, la metaf\u00edsica del tiempo y su relaci\u00f3n psicol\u00f3gica con los horizontes de sucesos, la exacerbada inclinaci\u00f3n colectiva hacia la emergencia end\u00e9mica como estilo de vida, la revoluci\u00f3n de la materia primigenia ante la pasividad general\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Nos llaman poderosamente la atenci\u00f3n en primer lugar algunas escenas de la iconograf\u00eda cl\u00e1sica, como <em><strong>El instante posterior a la expulsi\u00f3n<\/strong><\/em>, haciendo referencia al Libro del G\u00e9nesis, o <em><strong>El viaje de Piteas<\/strong><\/em>, descontextualizando la odisea del explorador griego hasta llegar al c\u00edrculo \u00e1rtico. Igualmente resultan estremecedoras las figuras de anacoretas en extra\u00f1as posturas y situaciones (<em><strong>Anacoreta<\/strong><\/em>, <strong>Segundo Anacoreta<\/strong> o <em><strong>Anacoreta hospiciano<\/strong><\/em>), personajes que han abandonado su antigua vida de confusi\u00f3n gregaria, para aislarse en lugares desacostumbrados y abrazar la contemplaci\u00f3n, la abstracci\u00f3n absoluta y, en algunos casos, inclusive la penitencia at\u00e1vica. As\u00ed mismo, las figuras de mortinatos (<em><strong>Anatom\u00eda de un paisaje<\/strong><\/em><em>)<\/em>, de infantes reci\u00e9n nacidos o de beb\u00e9s en mitad de escenarios poco probables (<em><strong>21 Dimensiones sin confirmar<\/strong><\/em><em> o<\/em> <em><strong>Naturaleza muerta con reci\u00e9n nacido<\/strong><\/em>), sin salir de \u00e9ste nos trasladan a un mundo nuevo, situado en su extensi\u00f3n m\u00e1s parad\u00f3jica. El autorretrato universal del artista solitario ante una sociedad ausente es otro de los temas estrella dentro de este compendio (<em><strong>Autorretrato diseminado<\/strong><\/em>, <em><strong>La pesadilla de Caramo van Gogh_1<\/strong><\/em>, <em><strong>El buscador<\/strong><\/em>, <em><strong>Controversia sobre las emociones<\/strong><\/em> o <em><strong>Peregrinaje interior<\/strong><\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>La forma de tratar todos estos argumentos nada tiene que ver, empero, con su posible transcripci\u00f3n directa al mundo de la representaci\u00f3n al uso. El <em>Maestro<\/em> evita en todo momento dar cualquier respuesta que provenga de su inventiva, antes profundiza en el sentido inmaculado de la propia interrogaci\u00f3n. No es, por tanto, un ilustrador convencional ni un iluminador costumbrista de estampas, ni mucho menos nos encontramos ante un relator de los distintos sucesos que se haya visto obligado a vivir o a presenciar. Tampoco se trata del acomodaticio vinculador de causas con efectos, tan com\u00fan en el mundo del arte.<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos de 2019, el durmiente Antoni Soc\u00edas toma bajo su responsabilidad la recuperaci\u00f3n de este legado an\u00f3nimo. Su disposici\u00f3n de \u00e1nimo no se corresponde con ninguna visi\u00f3n beat\u00edfica trasnochada y s\u00ed con la pasi\u00f3n asc\u00e9tica de moverse en tierra de nadie y en espacios vac\u00edos y complejos. Por otro lado, la idealizaci\u00f3n rom\u00e1ntica de penetrar en la oscuridad y transitar por ella, le ayud\u00f3 definitivamente en la toma de esta decisi\u00f3n. A d\u00eda de hoy, en el taller y con los materiales oportunos, Soc\u00edas va dando forma a estas obras, en un principio de apariencia espectral, una a una y de manera minuciosa, siempre al dictado de la entelequia surgida en aquel subterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAcaso la estructura latente del desaf\u00edo no deber\u00eda ser en el siglo XXI la m\u00e1s poderosa raz\u00f3n del oficio del arte?<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de sentar las bases de la mec\u00e1nica compuesta, dediquemos un instante a detallar dos aspectos destacados dentro de este desarrollo:<\/p>\n\n\n\n<p>1. Los protagonistas<\/p>\n\n\n\n<p>1.1 <em><u>El <\/u><\/em><em><u>Maestro<\/u><\/em> nos deja un legado en forma de obras de arte latentes, parcialmente legibles al iniciarse el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>1.2 En alg\u00fan momento del ciclo, este Legado Inmaterial es ocultado por el propio pintor o por un agente desconocido en una caverna tapiada dentro de un s\u00f3tano.<\/p>\n\n\n\n<p>1.3 A la caverna tapiada accede el Durmiente utilizando como t\u00e9cnicas de investigaci\u00f3n y desarrollo el espejismo y los sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>1.4 Una vez controlados los sue\u00f1os a voluntad, a partir de un Proceso Mental de \u00d3smosis Inversa, el durmiente logra metabolizar las im\u00e1genes que conforman el legado.<\/p>\n\n\n\n<p>1.5 El durmiente interpreta las im\u00e1genes, otorg\u00e1ndoles anatom\u00eda de resoluci\u00f3n al convertirlas en una Colecci\u00f3n de Arte Asimilable por un p\u00fablico de carne y hueso.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Los distintos estados de situaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>2.1 Cotidiano. Calle, edificio. Accesible a cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>2.2 Subterr\u00e1neo. Edificio. Accesible a cualquiera dentro del edificio.<\/p>\n\n\n\n<p>2.3 Cambio de escenario, del s\u00f3tano al domicilio. Accesible a cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>2.4 Inicio de las fases del sue\u00f1o en el segundo escenario, que depender\u00e1 por necesidad imperiosa siempre del primero. S\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.5 Pasados unos 80 minutos, el durmiente entra en la fase REM del sue\u00f1o. Encuentra el hallazgo e intenta manipularlo, aunque no lo consigue a la primera. Emerge voluntariamente del sue\u00f1o, toma regularmente notas en estado consciente y regresa a la enso\u00f1aci\u00f3n una y otra vez. Un proceso de aprendizaje relativamente sencillo, que se prolongar\u00e1 durante a\u00f1os. S\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.6 El <em><strong>Maestro de la Fragilidad del Mundo<\/strong><\/em> deviene en hecho embrionario potencial al intervenir un grupo de expertos que lo estudian en profundidad (plano virtual con algunas correspondencias en el plano real). S\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.7 Se regularizan las idas y venidas de un plano a otro. Con el paso del tiempo, el durmiente toma conciencia de la labor que tiene entre manos, toma las decisiones oportunas y act\u00faa en consecuencia. S\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.8 El <em><strong>Maestro<\/strong><\/em> entra en la computadora del durmiente transform\u00e1ndose en un conjunto de carpetas y archivos de trabajo. De momento, s\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.9 Prop\u00f3sito: pintar la indefinici\u00f3n traduci\u00e9ndola a un idioma comprensible. S\u00f3lo accesible al durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>2.10 El durmiente muestra al p\u00fablico la obra -reintrepretada- del <em><strong>Maestro<\/strong><\/em>. Accesible al p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>La complejidad y envergadura del proyecto proponen al espectador una singular odisea, que transcurre en mitad del abismo surgido entre la subconsciencia y la voluntad de actuar desde el m\u00e1s profundo de los sue\u00f1os. Este viaje inicia su andadura en el hecho puramente intimista de la profundidad mental, para conducirnos entre ondulaciones de plasma hacia la contemplaci\u00f3n directa de escenas representadas de forma expl\u00edcita, toda vez establecidos los mecanismos de traducci\u00f3n, interpretaci\u00f3n y posterior traslaci\u00f3n a un escenario operativo. Como efecto colateral a la acci\u00f3n contemplativa, con toda probabilidad nos plantearemos qu\u00e9 fue de todos aquellos objetivos transcendentales, que dejamos de lado como colectivo para caer abducidos en una red de excesivo confort, pasividad y volatilidad general.<\/p>\n\n\n\n<p>Acercar desde una nebulosa hasta el plano real la obra de un artista desconocido, del que conocemos tan solo el g\u00e9nero debido a su particular forma de enfocar la infancia en sus obras, no es asunto trivial. Nos encontramos ante un maestro del que, por otra parte, desconocemos si tiene un pasado fidedigno o proviene de otro totalmente irreal o es sencillamente la mera proyecci\u00f3n ps\u00edquica de un futuro tan incierto como inexorable.<\/p>\n\n\n\n<p>Antecedentes y terreno f\u00e9rtil.<\/p>\n\n\n\n<p>Mencionaremos en primer lugar que la antigua cripta en donde se inicia todo el proceso fue utilizada tiempo atr\u00e1s por el durmiente como improvisado almac\u00e9n de materiales de trabajo. Un cambio radical en la din\u00e1mica de este espacio olvidado en el que, hasta la fecha, los habitantes de la mancomunidad de artistas del n\u00famero 12 de la Calle G\u00f3tica no hab\u00edan reparado. Todos excepto uno, el propio durmiente. Aquella alteraci\u00f3n de usos y costumbres, la repentina actividad de entrar y salir del lugar y, muy especialmente, la de pasar tiempo en su interior acarreando de izquierda a derecha, manipulando arriba y abajo aquellos materiales de segunda vida, hizo que este episodio de ilusionismo creativo cobrara vida propia. Al frotar la l\u00e1mpara -en nuestro caso- apareci\u00f3 un genio que otorg\u00f3 rango de existencia directa a la intuici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos integrantes de esta agrupaci\u00f3n azarosa, comenzaron por aquel entonces a dedicar gran parte de su tiempo a rastrear potenciales \u201ctesoros\u201d dentro del noble edificio. Patrullas de absortos buscadores picaron sin descanso paredes y pavimentos, hasta lograr en unos casos el deterioro y en otros la destrucci\u00f3n irreversible de muchas de sus riquezas arquitect\u00f3nicas. En cuesti\u00f3n de d\u00edas la escalera principal del palacete pas\u00f3 a convertirse en una rampa deslizante por la que escalar hasta las dependencias superiores. Evidentemente, la vida diaria de aquella incipiente factor\u00eda de creadores sufri\u00f3 un dr\u00e1stico vuelco con el advenimiento de la arqueolog\u00eda recreativa. La incomodidad de los desaguisados oblig\u00f3 a llevar a cabo abundantes cambios, tanto en las zonas comunes como en la disposici\u00f3n de los distintos estudios, por imposibilidad de acceso a las zonas perimetrales.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda corrido una vez m\u00e1s esa voz, entre distra\u00edda e impostora, propia de las grandes ocasiones, que repicaba sobre las mentes necesitadas de aventura la existencia de un bot\u00edn oculto. En mayor o menor medida, aquel acicate premonitorio afect\u00f3 a todos por igual dentro de la casa, aunque de distinta manera. Por una parte a aquellos que miraban hacia otro lado, por otra a los ardientes picadores y por \u00faltimo al durmiente, que hizo de alguna forma la misma labor que los \u201cmineros\u201d, aunque focalizada en su propio subterr\u00e1neo y a un nivel puramente potencial. Significa que s\u00f3lo en sue\u00f1os movi\u00f3 piedras y derrib\u00f3 paredes, para obtener el r\u00e9dito del que estamos tratando en estas l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os y tres meses despu\u00e9s de iniciado el desastre, con el caser\u00f3n patas arriba, los impulsores de la <em>operaci\u00f3n derribo<\/em> dieron una especie de rueda de prensa interna, para explicarnos a los dem\u00e1s que la b\u00fasqueda hab\u00eda dado sus frutos, aunque no se correspondieran con los esperados. El tesoro: un conjunto arquitect\u00f3nico en el subs\u00f3tano, formado por una ventana y un diminuto portal \u00e1rabes; descubrimiento por el que, adem\u00e1s, deb\u00edamos consignar todos un pacto jurado de silencio, con objeto de evitar una posible penalizaci\u00f3n administrativa del edificio y, como consecuencia, de nuestra actividad art\u00edstica cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Como ca\u00eddo del Cielo<\/strong><\/em> ve la luz m\u00e1s de treinta y seis a\u00f1os despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de aquel discreto conjunto isl\u00e1mico. Entre ambas excavaciones la correspondencia resulta obvia, aunque la din\u00e1mica, la motivaci\u00f3n, el alcance emocional y los objetivos de la segunda remiten a un esquema estructuralmente distinto, mucho m\u00e1s exigente y comprometido con los valores de la belleza suprasensible y la actividad innovadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos paralelismos, otras contradicciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las primeras obras desveladas por el durmiente, <em><strong>Anatom\u00eda de un paisaje<\/strong><\/em>, recrea la figura de un mu\u00f1eco confeccionado de forma tosca mediante bolsas de pl\u00e1stico rellenadas con distintos materiales de desecho. Se da la paradoja de que este peque\u00f1o pelele hizo tambi\u00e9n el papel de mortinato, envuelto en una toalla ensangrentada (el sujeto no puede verse, por tanto), en el d\u00e9cimo y \u00faltimo panel correspondiente al <em><strong>Retablo del G\u00e9nesis<\/strong><\/em> (Antoni Soc\u00edas, 2016-2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Otras dos obras marcan un punto de inflexi\u00f3n en la coincidencia de estas dos mentes creativas. Son <em><strong>Autorretrato diseminado<\/strong><\/em><em> y <\/em><em><strong>La pesadilla de Caramo van Gogh_1<\/strong><\/em><em>,<\/em> donde confluye la inclinaci\u00f3n de uno y otro en ennoblecer la figura honrosa del artista, al margen del estereotipo cl\u00e1sico del <em>genio<\/em> redentor y otras insensateces promovidas desde la propia corporaci\u00f3n, alentadas por los medios de comunicaci\u00f3n y coreadas en masa por aficionados desbocados. Podemos considerar al <em>Maestro<\/em>como un contempor\u00e1neo entre los contempor\u00e1neos, dado que aborda aspectos del entendimiento imposibles de haber sido tratados tiempo atr\u00e1s. En el <em><strong>Autorretrato diseminado<\/strong><\/em> podemos ver en primer plano una bolsa de basura medio llena, dentro de la que se aprecia con claridad entre los desperdicios una mano amputada. Con toda la intenci\u00f3n del mundo, el artista quiso abandonar su valiosa mano derecha en mitad de un rinc\u00f3n mediterr\u00e1neo, para empujarnos a reflexionar sobre la indiferencia generalizada ante las realidades b\u00e1sicas del arte. En <em><strong>La pesadilla de Caramo van Gogh_1<\/strong><\/em>, un bodeg\u00f3n al m\u00e1s puro estilo flamenco, conviven dos objetos a primera vista incompatibles. Por un lado la cabeza cercenada de un cordero, sucia y transitada, y por otro un cubo de Rubik conformado por sus seis caras con sendos autorretratos de Vincent van Gogh. Si el gran Marcel Broodthaers levantara la cabeza\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSignifica que el Maestro de la Fragilidad del Mundo y el durmiente tienen ra\u00edces o cimientos comunes, quiz\u00e1s que el primero pudiera ser un <em>alter ego<\/em> del segundo, un heter\u00f3nimo enmascarado, un coet\u00e1neo avatar de trabajo&#8230; o todo lo contrario? No descartemos nada por el momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Como esbozamos al comienzo, las obras del <em>Maestro de la Fragilidad del Mundo<\/em> mantuvieron durante las primeras etapas de catalogaci\u00f3n una apariencia nebulosa, mientras que al final del intrincado proceso de transubstanciaci\u00f3n h\u00edbrida (de irrealidad a materia), en su inminente muestra al p\u00fablico mostrar\u00e1n una extraordinaria evoluci\u00f3n por lo que respecta a la definici\u00f3n de contenidos. En sue\u00f1os, las im\u00e1genes no suelen ser en particular precisas, de modo que necesitan de un esfuerzo suplementario por parte de quien las sue\u00f1a a la hora de ser comunicadas, en este caso manejadas y pintadas. Tomemos consciencia de que a muchas de ellas ha habido que restaurarles no el alma, pero s\u00ed gran parte de su propia condici\u00f3n de existir como obras de arte. Un arduo proceso de arqueolog\u00eda subconsciente que nos engasta en mitad de una nueva disyuntiva, pues no llegamos a discernir de forma clara si esa incertidumbre latente es propia de las im\u00e1genes surgidas en circunstancias extraordinarias, si se trata sencillamente de im\u00e1genes esbozadas en el fluido de la memoria utilizada para trascender a ellas&#8230; o sencillamente que fuesen obras por alguna raz\u00f3n de peso\u2026 inacabadas voluntariamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, es muy probable que alguno de ustedes haya podido advertir semejanzas entre los fundamentos de esta empresa y conceptos tales como metaverso, multiverso u omniverso, precisamente por estar movi\u00e9ndonos estructuralmente entre distintos planos de asimilaci\u00f3n, situaci\u00f3n, significaci\u00f3n y representaci\u00f3n. No obstante, durante nuestro proceso la virtualidad ha sido tratada desde una conceptualizaci\u00f3n distinta a la del metaverso en ciernes; una idealizaci\u00f3n que no hace referencia a la p\u00e9rdida de funci\u00f3n de los objetos y los sujetos al cruzar la frontera entre dimensiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los metaversos son \u00e1mbitos informatizados en donde las personas interact\u00faan e intercambian experiencias aparentes mediante el uso de encarnaciones an\u00e1logas (avatares), a trav\u00e9s de un soporte deductivo en el ciberespacio, que act\u00faa como una alegor\u00eda del mundo real pero sin acarrear forzosamente sus inconvenientes. <em><strong>Como ca\u00eddo del Cielo<\/strong><\/em> funciona a la inversa. No partimos de la vida diaria para introducirnos y actuar en otra condicional o supuesta, sino que iniciamos nuestra actividad en el propio cosmos virtual para encontrarnos, al final del camino, en nuestro sistema cotidiano de tres dimensiones. Adem\u00e1s, nuestra met\u00e1fora de actuaci\u00f3n tampoco se maneja como una relaci\u00f3n de semejanza convencional entre conceptos diferentes. Nos hallamos, pues, ante algo bien distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Decadencia en estado puro. Perdiendo a marchas forzadas el verdadero peso espec\u00edfico de la historia, hemos acabado por olvidar a marchas forzadas nuestros enigmas at\u00e1vicos, el jerogl\u00edfico patrimonial, la clandestinidad conceptual e incluso la magia. Sin apenas percatarnos de ello, asistimos a la migraci\u00f3n desde un mundo hist\u00f3ricamente connotativo hacia otro b\u00e1sicamente denotativo, en el que la forma de comunicar se torna cada vez m\u00e1s directa, adquiriendo la claridad absoluta para que el mensaje sea tan preciso que no pueda ofrecer, por tanto, las posibilidades de una lectura rica en significados y libre de ataduras. En definitiva, la obra del <em><strong>Maestro de la Fragilidad del Mundo <\/strong><\/em>nos induce a pensar que caminamos hacia una especie de S\u00edndrome de Asperger colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hecho el par\u00e9ntesis, situ\u00e9monos de nuevo en el sendero esbozado: Las similitudes entre ambos artistas resultan obvias. No obstante, a fin de obtener una acreditaci\u00f3n ecu\u00e1nime, tendr\u00eda que quedar bien patente que el interpretador se ha visto obligado a utilizar parte de su bagaje personal al servicio de este plan. Ante la indefinici\u00f3n de las obras en origen, no le ha quedado otro remedio que echar el resto, invirtiendo de manera directa sobre ellas tanto recursos como modelos y escenarios propios. Con la evidente intenci\u00f3n de enaltecer el sentido general de algunas o para resaltar aspectos muy concretos de otras, Soc\u00edas ha usado superficies de desecho, maceradas durante a\u00f1os para otros fines, con el prop\u00f3sito de enfatizar la orientaci\u00f3n y el sentido de ciertos temas; se ha servido al mismo tiempo del d\u00edptico -o del tr\u00edptico- como superestructura diversificadora a la hora de huir de centralismos muy concretos; la utilizaci\u00f3n h\u00edbrida de materias ancestrales como el grafito o el carb\u00f3n, junto a otras contempor\u00e1neas como los fluidos acr\u00edlicos o el spray de colores sint\u00e9ticos, le ha ayudado a minimizar ciertos aspectos academicistas en los resultados. Asimismo, ha tenido que re-estudiar la obra de algunos artistas de las vanguardias, para empaparse de sus recursos conceptuales a la hora de explicitar la confrontaci\u00f3n entre ilusi\u00f3n y realidad. No debemos omitir tampoco los procesos computacionales que ha utilizado el interpretador para conformar im\u00e1genes muy precisas a partir de ilusiones \u00f3pticas so\u00f1adas.<\/p>\n\n\n\n<p>A estas alturas de la funci\u00f3n, quien no haya cre\u00eddo en la palabra jurada tender\u00e1 desde luego a pensar en una posible suplantaci\u00f3n de personalidad por parte del durmiente, en un fraude de ley ante la posibilidad de ofrecer gato por liebre o, dando una vuelta de tuerca gremial, en una complicada maniobra de arte conceptual asociada a esta reci\u00e9n estrenada figuraci\u00f3n interdimensional. A tal grado de dificultad ha llegado la iniciativa, que en mitad del proceso el mismo durmiente se ha visto obligado a parar el sistema, reiniciarse y emprender un concienzudo an\u00e1lisis de filtraci\u00f3n, con objeto de poder diferenciar sus propias obras de las interpretadas por \u00e9l a partir del <em>Maestro de la Fragilidad del Mundo<\/em> en esta planificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, nuestra misi\u00f3n ha consistido en dar a conocer los hechos, vislumbrar los argumentos preponderantes, fomentar la transformaci\u00f3n de las evidencias en obras tangibles y traerlas al mundo para ser contempladas.<\/p>\n\n\n\n<p>A. S., octubre de 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antoni Soc\u00edas, 1987 \u2013 \u00bf2028? Proceso l\u00edrico transfronterizo, cuya cronolog\u00eda nos transporta inicialmente a una bodega de cimentaci\u00f3n musulmana en estado ruinoso y a una caverna contigua, tapiada muy probablemente con alg\u00fan prop\u00f3sito no evidenciado. Es cierto que las singulares condiciones del s\u00f3tano presagiaban desde el primer instante la posibilidad de un emparedamiento arqueol\u00f3gico. A&#8230;  <a href=\"https:\/\/antonisocias.es\/web\/obra\/como-caidos-del-cielo\/\" class=\"more-link\" title=\"Read Como ca\u00eddo del Cielo\">Read more &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":664,"template":"","categories":[23,18,4,24,13],"class_list":["post-390","obra","type-obra","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-backtopainting","category-pintura","category-recorrido_portada","category-recorrido_portada_movil","category-seccionhome"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/obra\/390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/obra"}],"about":[{"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/obra"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}