{"id":1773,"date":"2022-08-31T14:41:01","date_gmt":"2022-08-31T13:41:01","guid":{"rendered":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/?post_type=articulo_opinion&#038;p=1773"},"modified":"2022-08-31T14:41:01","modified_gmt":"2022-08-31T13:41:01","slug":"l-y-t-frente-al-precipicio-de-las-imagenes","status":"publish","type":"articulo_opinion","link":"https:\/\/antonisocias.es\/web\/articulo_opinion\/l-y-t-frente-al-precipicio-de-las-imagenes\/","title":{"rendered":"L. y T. Frente al precipicio de las im\u00e1genes."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\" class=\"lead\">Dos p\u00e1jaros a punto de partir: L. y T.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un bar irland\u00e9s llamado McCarthy\u2019s, en la cale 14 y la S\u00e9ptima Avenida de Nueva York. Una noche de primavera en Manhattan. Tres amigos, los espejos enormes, desgastados, sucios, reflejando a unos cuantos borrachos, algunos vagabundos, la espalda del camarero, el lado oculto de las botellas. \u201cHay que empezar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al pasar al bar, L. y T. entran por primera vez en su imagen-espejo: imagen de L., imagen de T. luces de ne\u00f3n rojas, verdes y blancas, imagen de tres amigos. Foto-fantasma que no queda: L. y T. reflejados en el gran espejo del bar McCarthy\u2019s. \u201cHay que empezar\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mesa lateral de madera grasienta y sucia, banquetas cubiertas de pl\u00e1stico rojo. \u201cHay que empezar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L. ha puesto los pies sobre el invisible precipicio de las im\u00e1genes. Se ata las c\u00e1maras, v\u00eddeo, alas de pl\u00e1stico, acero, cristal, celof\u00e1n, pilas. T. mira a su alrededor, reconociendo el terreno, paisaje-bar. T. extiende las alas lentamente, mirada pausada, aire duro y terso, botellas, baldosas rojas, negras, ventilador grande, \u201cout of order\u201d. L. se mueve r\u00e1pidamente: h\u00e9lices de un ventilador a tope. T. est\u00e1 calmado por fuera, por dentro h\u00e9lices que inician sus lentas rotaciones. \u201cHay que empezar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ojo de L. gira lentamente, tenso, sobre el eje de su cuerpo. Reconociendo, reconoci\u00e9ndose en el espejo: oasis de im\u00e1genes. El ojo de T. da vueltas buscando, busc\u00e1ndose en los ojos de los dem\u00e1s, de las cosas. L. va y viene, T, sentado, pasea la mirada. \u201cHay que empezar\u201d. M\u00e1s cerveza, m\u00e1s whisky. Dan vueltas, L. y T. andan de un lado para otro sobre el suelo cuadriculado, rojo, negro. Van y vienen los dos, ojos que se cruzan en el aire sucio y espeso del bar McCarthy\u2019s. \u201cHay que empezar\u201d. Dos p\u00e1jaros, dos vuelos de velocidades diferentes, un bar, unos cuantos amigos. \u201cHay que empezar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dar vueltas, ir, venir, alas de pl\u00e1stico, celof\u00e1n, acero, cristal. \u201cHay que empezar\u201d. Peque\u00f1a luz roja en las c\u00e1maras. \u201cHay que empezar\u201d. Luz verde. Todo lo que nos rodea es principio, p\u00e1gina blanca para la imagen. \u201cHay que empezar\u201d, lanzarse. Aves planeando sobre unos cuantos borrachos, un negro durmiendo, un televisor, unos vagabundos en el bar McCarthy\u2019s. La penumbra es propicia para robarle las im\u00e1genes a la vida. Fijar fij\u00e1ndose, mirar mir\u00e1ndose. \u201cHay que empezar\u201d. McCarthy\u2019s, unos amigos. Nueva York, primera pieza de un rompecabezas llamado U.S.A. CLICK.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos p\u00e1jaros a punto de partir: L. y T. 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